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Cómo lidiar con la irritación de las mascarillas

Cómo lidiar con la irritación de las mascarillas

Cómo lidiar con la irritación de las mascarillas

A estas alturas probablemente sepas que es sumamente aconsejable el uso de mascarillas faciales durante la pandemia de COVID-19 (la enfermedad vírica causada por el nuevo coronavirus). No obstante, como conocíamos esta misma semana, Sanidad publicará próximamente una orden en la que regulará el uso de las mascarillas, haciendo que su uso sea obligatorio no solo en el transporte público, sino también en espacios públicos, especialmente cuando no se pueda mantener el distanciamiento social recomendado (que debe ser de al menos 2 metros).

Aún cuando el uso correcto de la mascarilla es fundamental a la hora de evitar el contagio, y sobre todo a la hora de prevenir la transmisión de la enfermedad, para algunas personas esta medida de protección puede ocasionar algunos problemas en la piel, como por ejemplo sería el caso de irritación. Aunque ocasionalmente no habría el más mínimo problema, esto sí puede terminar convirtiéndose en un problema real para algunas personas, especialmente para trabajadores de salud, y también para trabajadores esenciales, que deben utilizarlas durante todo el día.

De acuerdo a los expertos, uno de los principales motivos por los que se produce irritación es a causa de la falta de flujo de aire normal a la cara cada vez que lleva una mascarilla puesta. Cuando una persona respira, la humedad tiende a acumularse, quedando atrapada en la cara. Ese ambiente cálido, oscuro y húmedo también puede facilitar la aparición de otros problemas comunes de la piel, como por ejemplo brotes de acné.

Además, las propias mascarillas pueden irritar la piel simplemente al frotarla, o al exponerla directamente a alérgenos.

Por suerte, si las mascarillas causan alguno de los siguientes problemas cutáneos sobre los que te vamos a hablar de forma detallada, debes saber que existen tratamientos útiles para ayudar a reducir los síntomas al máximo. Incluso existen diferentes medidas preventivas que pueden ser de muchísima ayuda a la hora de evitar que vuelvan a producirse.

Dermatitis

La dermatitis es una erupción cutánea, en esta ocasión causada por el uso de una mascarilla durante períodos de tiempo prolongados. Cuando surge por este motivo, lo más probable es que se deba a una dermatitis de contacto irritante, que consiste además en una de las formas más comunes de dermatitis.

Se trata de un tipo de dermatitis causada por el contacto directo de algún elemento que irrita la piel. Y los síntomas suelen incluir principalmente la formación de un sarpullido rojo, comezón, piel seca y agrietada, ampollas que pueden supurar y formar costras, hinchazón, ardor y/o sensibilidad.

Este tipo de dermatitis también puede ser causada por una reacción alérgica a algún material presente en la mascarilla, como la goma, el metal o el pegamento. Si surge, es una dermatitis de contacto alérgica. Y a diferencia de la dermatitis de contacto irritante, que suele surgir casi de forma inmediata, puede tardar entre 48 a 96 horas en aparecer.

Cómo tratar la dermatitis de contacto:

  • Tomar antihistamínicos.
  • Utilizar una crema con esteroides tópicos (como la hidrocortisona al 1%). 
  • Usar un limpiador suave con el que limpiar la piel.
  • Evitar los retinoides, productos de hidro-xiácidos y exfoliantes fuertes.

Cómo tratar la dermatitis alérgica: 

El tratamiento básicamente consiste en eliminar la fuente que esté causando la reacción alérgica. En este caso, una buena idea es sustituir la mascarilla por otra. Por ejemplo, sustituir la mascarilla quirúrgica por una de tela. El algodón se suele considerar menos alergénico que el poliéster. 

Piel seca

La utilización de una mascarilla durante períodos prolongados puede causar picazón y descamación en la piel, independientemente de que se trate de una mascarilla quirúrgica como de tela (como el algodón). Además, si son de tela, este material puede absorber el aceite natural presente en la cara, dejando la piel seca. Además, los residuos del detergente y de lo suavizantes utilizados para lavarlas también pueden acabar irritándola.

Cómo tratar la piel seca:

  • Utiliza limpiadores suaves y no abrasivos cada vez que vayas a lavarte la cara. Luego evita frotar la piel.
  • Aplícate una crema hidratante con el fin de rehidratar la piel.

Cómo prevenirlo:

Es sumamente recomendable utilizar un buen producto hidratante. Es esencial para prevenir la aparición de la piel seca debajo de la mascarilla, sobre todo cuando cursa además con picazón y descamación. También es recomendable evitar cremas hidratantes que contengan principalmente agua, aquellos productos con alcohol y retinoides, y evitar cualquier tipo de exfoliación, al menos hasta que la piel vuelva a su normalidad.

Rosácea

La rosácea consiste en una afección de la piel que involucra principalmente a la presencia de vasos sanguíneos faciales agrandados, produciendo que las mejillas, la frente, el mentón y la nariz se enrojezcan. Aunque tiene muchos desencadenantes, el calor tiende a ser uno de los más habituales. Y, precisamente, utilizar una mascarilla facial aumenta la temperatura de la piel, lo que puede causar un brote de rosácea.

Cómo tratar la rosácea:

Existen algunos medicamentos que pueden ser recetados con el fin de tratar la rosácea. Aunque para que realmente hagan su efecto, es imprescindible seguir el tratamiento durante un tiempo.

Cómo prevenirlo:

  • Refréscate la piel del rostro siempre que sea posible. Además, intenta retirarte la mascarilla -correctamente- siempre que no sea necesario.
  • Utiliza productos para el cuidado de la piel sin alcohol, y sin perfume.
  • Evita el uso de productos astringentes.
  • Reduce o elimina el consumo de alcohol, cafeína y alimentos picantes.
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